Carlos Ortiz
En un ambiente cargado de expectativas ante la próxima presidencia protémpore de Brasil y el crítico discurso del nuevo presidente chileno, Sebastían Piñera, a quien las encuestas no le favorecen en aprobación durante sus primeros meses de gobierno, se realizó la pautada reunión del Mercosur en San Juan, Argentina.
El organismo suramericano está conformado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con Bolivia y Chile como estados asociados; Venezuela busca su adhesión ante la renuente aprobación de su ingreso por parte del Senado paraguayo, opositor en su mayoría al actual gobierno de ese país.
La cumbre terminó con un comunicado conjunto en el que sus miembros solicitan "una rápida conclusión del proceso de adhesión de Venezuela al Mercosur como miembro pleno", el texto también menciona que dicha aprobación "redundará en beneficio del fortalecimiento del bloque”, en referencia a la aprobación del Senado paraguayo, el único que no se ha pronunciado al respecto.
En el plenario de este martes, el canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, pidió a Paraguay que el Senado de ese país dé el último paso para que su país se convierta en el quinto socio pleno del bloque. Maduro destacó que la relación comercial entre Venezuela y los países de la región creció de 2 mil millones de dólares a unos 28 mil millones, las inversiones conjuntas pasaron de cero a 100 mil millones de dólares y también resaltó la vinculación de proyectos sociales y políticos entre Venezuela y el resto del bloque.
Destacó que la gran fortaleza para Venezuela en estos últimos años ha sido la evolución desde colonia o una factoría petrolera hacia el planteamiento de los grandes temas de desarrollo, luego de la llegada de Hugo Chávez a la Presidencia de la República. La 39ª cumbre finalizó también con una declaración conjunta referida a la crisis colombo-venezolana, la cual motivó la inasistencia del presidente Hugo Chávez a las sesiones.
(Con información de AFP)



