Redacción LPI

Luís Aguilar
Corrupción y malversación es el común denominador de todo lo nacionalizado por el gobierno en Guayana, denunció el dirigente y candidato a la alcaldía de Caroní por Copei.
Luís Aguilar denuncio que todo lo que toca el gobierno en Guayana y en el país, quiebra o desaparece, ante las equivocadas políticas gubernamentales, afirmó el precandidato de Copei a las primarias de la unidad democrática.
Corrupción, malversación, desorganización, han sido parte del legado dejado por las nacionalizaciones del gobierno, colocando el país económico en las peores cifras rojas de su historia, dijo Aguilar.
Nacionalizaron el cemento y no hay cemento, nacionalizaron el acero y no hay cabillas, nacionalizaron la electricidad y el país es un caos, nacionalizaron el café y no se consigue, y ahora el oro, en “pico de zamuro”, denunció el dirigente copeyano, sobre la falta de gobierno y desorden económico en el estado Bolívar, donde las mafias se han dado banquetes, como en el caso de las cabillas, por citar un solo ejemplo, según Aguilar.
Las empresas básicas han sido saqueadas, quebradas, y a pesar del precio del petróleo que se encuentra alto, y de todos los metales, a más del doble que el presupuestado por el gobierno nacional, lo que se ve a diario son una gran cantidad de protestas, por los cuatro costados de la ciudad, denunció el candidato a alcalde de Caroní.
Para Aguilar, existe un estado de desesperanza y malestar entre los habitantes del estado Bolívar, pero con la esperanza de que “voltee la tortilla” en el 2012, con nuevo Presidente, gobernadores y alcaldes, comprometidos con su gente.
Venezuela y el estado Bolívar no deberían estar viviendo la actual situación, por ser un país muy rico en minerales y con recursos de todo tipo.ç
Finalmente, el candidato a alcalde hizo un llamado a los guayaneses para dejar atrás el masoquismo, y votar por mujeres y hombres que cumplan el mandato para el cual son electos: trabajar por un país de progreso y bienestar, con la participación de todos los venezolanos sin excepción, concluyó.



