Por Jairo Louis

Supongamos por un momento que existen ambos “Chávez” al mismo tiempo: El viejo Chávez, actual presidente de la república, y el joven Chávez, líder del levantamiento militar ocurrido hace 19 años ¿Cuál habría sido la actitud del joven ante el gobierno del viejo? ¿Habría emprendido la misma empresa golpista que emprendió contra Pérez?

Para responder a ambas interrogantes, pero con especial énfasis en la segunda, recordaremos los motivos que llevaron a aquel teniente coronel juramentado bajo el samán de Güere a alzarse en armas contra el presidente constitucional Carlos Andrés Pérez. Lo que sigue son las razones ofrecidas por los líderes de aquel golpe para justificar sus acciones. Veamos hasta qué punto están vigentes o no las mismas circunstancias.

La gestión económica y política del presidente Pérez

A falta de especificaciones sobre este punto, debemos concluir (o más bien recordar) que no era una buena gestión. Ya se había vivido momentos como el “Caracazo” que daban fé de un serio descontento político con claras bases en lo económico. Ahora, prestemos un ojo a la actualidad. La conflictividad política está a flor de piel, al extremo de manifestarse en listas negras como la de firmantes contra Chávez. Lo económico, por su parte, resulta también crítico. Si bien es cierto que los números inflacionarios no son los de hace un par de décadas, no podemos dejar de notar que tenemos las peores cifras del continente, y eso se siente en el bolsillo con mucha fuerza.

descontento de sectores medios y bajos de las FFAA por hechos de corrupción verificados en altos mandos militares.

El 4 de febrero de 1992 Hugo Chávez dio un golpe de Estado porque había militares corruptos en los altos mandos. En la actualidad podríamos hacer una larga lista de militares que han iniciado carrera como empresarios, o simplemente referirnos a algunos denunciantes emblemáticos como  Makled, Müller Rojas y Kauffmann. De hecho, podríamos revisar la gestión de unos cuantos militares que hoy ocupan cargos en la administración pública. Es cuestión de revisar un poco.

La subordinación de las Fuerzas Armadas ante un liderazgo político que consideraban incapaz y corrupto

Sobre incapacidad y corrupción, tanto del pasado como del presente, podríamos escribir largos tratados. Lo que me llama la atención sobre este ítem es la primera parte. Resulta que la insurrección de Chávez y compañía tuvo como causa la subordinación de las Fuerzas Armadas ante un liderazgo político. Esto habrá que tomarlo en cuenta cada vez pasemos frente al Comando Regional No 8 y veamos un paredon pintado con el “Slogan”: “Patria, socialismo o muerte”.

La utilización de las Fuerzas Armadas, en particular del Ejército y de la Guardia Nacional, en la represión del Caracazo.

Ciertamente, la actuación militar del 27 de febrero de 1989 fue terrible. Lo peor es que nunca se ha investigado seriamente el asunto. Sin embargo, hemos visto muchos desempeños lamentables de los militares en manifestaciones y protestas durante el gobierno actual. Hubo una que recuerdo de manera particular: aquella señora que atacó de modo indebido a un guardia nacional y el funcionario no la pudo neutralizar de otro modo, sino batiéndola contra el piso y dejándola en terapia intensiva. A ello podemos sumar órdenes directas del presidente como la de echar “gas del bueno”.

Cuestionamiento a la posición sostenida por Pérez en las negociaciones relativas a la delimitación limítrofe con Colombia.

Cuando se habla de territorio, en realidad se habla de soberanía. Cabría analizar hasta qué punto la relación entre Venezuela y Cuba (por nombrar una) no lesiona la soberanía de nuestro país. Para ello habría que tomar en cuenta el rol de funcionarios cubanos en nuestro país, el control de los puertos, los términos de negociación petrolera con la isla, etc.

El deterioro de las condiciones socioeconómicas de la oficialidad media y baja y de las tropas

Tal vez esto sí sea algo que ha cambiado un poco. La verdad, toca analizarlo con datos muy concretos de que no dispongo por razones de tiempo. Les invito a completarlo en nuestros comentarios. Sin embargo, es parte del imaginario actual el hecho de que los militares en general viven en mejor condición económica que el promedio de los civiles. Solo queda confirmar o desmentir.

Empleo de las FFAA en labores como repartición de útiles escolares, becas alimentarias,vacunación y de arborización, etc.

Es en serio. Chávez estaba en contra de eso cuando dio el golpe en 1992. Si han visto militares haciendo este tipo de labores en los últimos años, es porque la historia nos guarda dos Chávez: el viejo y el joven.