Fuente: BBC Mundo

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, exhortó este jueves a dejar las disputas políticas a un lado y lograr una reforma del sistema de inmigración estadounidense, durante un discurso que pronunció en la Universidad American en Washington.

“Yo estoy listo para seguir adelante (con una reforma migratoria), la mayoría de los demócratas en el Congreso están listos, creo que la mayoría de los estadounidenses están listos, pero no podrá pasar sin los votos de los republicanos, esa es la realidad matemática”, expresó Obama en el primer discurso como presidente que dedica exclusivamente a la inmigración de indocumentados.

Aunque no anunció el sometimiento de un nuevo proyecto de ley para su propuesta de reforma, el mandatario explicó que la misma incluiría un camino para que unos 11 millones de indocumentados “se coloquen en la fila” para convertirse en ciudadanos, tras admitir que violaron las leyes, paguen impuestos atrasados “y aprendan a hablar inglés”.

Pero su propuesta también daría a las compañías agrícolas los mecanismos para contratar jornaleros “legalmente” y para que las empresas no se aprovechen del estatus de los indocumentados para pagar bajos salarios y no ofrecer beneficios a sus empleados inmigrantes.

“Debemos de dejar de castigar a los jóvenes por los errores que cometieron sus padres”, exclamó Obama en referencia a los cientos de miles de estudiantes que se han criado en EE.UU. sin los documentos migratorios.

El presidente estadounidense reiteró su apoyo al proyecto de ley “Desarrollo, Asistencia y Educación de Menores Extranjeros” (DREAM Act, por sus siglas en inglés) para regularizar la situación de inmigrantes que entraron al país sin documentos cuando eran menores de edad.