Por Oliver Urbano

Reid lo celebró como si fuera el gol del campeonato/Foto www.espndeportes.com
Eslovaquia pagó muy caro no haber liquidado un partido que había comenzado ganando. El conjunto europeo enfrentó a una Nueva Zelanda que, aunque no mostró nada en términos futbolísticos, jamás se rindió y logró, sobre la hora, el gol que le dio su primer punto en un mundial.
Los goles vinieron por conexión aérea. En el minuto 50 Eslovaquia pegó primero cuando un valón desde la derecha fue rematado de cabeza por Robert Vittek. La jugada previa es muy bien armada desde el fondo por parte de los eslovacos. Hasta 10 toques viniendo desde la saga para que, desde la derecha, Vladimir Weiss, de lo mejor del partido, metiera un balón colgado al punto penal que Vittek cabeceó picándola abajo y a la derecha.
Eslovaquia controló el partido pero no lo definió. Debía cerrar un resultado que le diera los primeros tres puntos en el campeonato y, sin embargo, no lo consiguió. En el minuto 93 Nueva Zelanda pudo empatar y lograr una hazaña para su fútbol.
Shane Smeltz, el 9 de Nueva Zelanda, abandonó su posición recostándose al costado izquierdo del ataque. Desde esa zona, después de una serie de rebotes y cabezazos, envió un centro certero al corazón del área. Toda Nueva Zelanda buscaba la heroica en la última jugada del partido. El zaguero central, Winston Reid, fue hasta dentro del área rival a rematar el centro de Smeltz. Reid ganó la espalda del central eslovaco y metió el frentazo para cambiarla al palo izquierdo.
La locura se apoderó del defensa neozelandés quién luego fue amonestado por celebrar el gol de la hazaña quitándose la camiseta. Con el empate entre ambas escuadras, el grupo F tiene a todos sus integrantes igualados a un punto, después que ayer empataran también paraguayos e italianos.



