Redacción Natalio Valery
Corresponde al Estado la responsabilidad del suministro confiable, seguro y de adecuada calidad de los servicios públicos, llámese electricidad, agua, telefonía, etc., ya sea que los preste mediante empresas públicas, o mediante empresas privadas, en cualquier caso debe existir un Ente público, rector, contralor, supervisor y fiscalizador de estos servicios, al menos era lo que ocurría hace trece años atrás.
La legislación o marco jurídico, es fundamentales para que otros actores participen con claridad en el manejo de estos servicios, es importante que los usuarios de los mismos, integrados por todos los sectores de la colectividad, intervengan en la elaboración de estas leyes y normas y de esta manera se cumpla el dicho, cuentas claras conservan amistades.
En los regímenes democráticos, estos servicios son más eficientes, porque permiten la participación y actuación de otros entes de manera directa, en el manejo de los servicios o a través de asociaciones estratégicas con el sector público, y los trabajadores involucrados en estos servicios, esto no ocurre en los regímenes autoritarios o comunistas, la táctica de estos es la conformación de un monopolio estatal y es por esas razones que las economías se estancan, que es una manera de tener al sector económico productivo privado sometido por las políticas erráticas sociales, culturales y económicas de estos regímenes.
No debemos seguirle el juego al gobierno quien hace creer que la crisis eléctrica se deba a los 40 años de gobiernos anteriores. Este régimen, que se inicio en 1999 es el verdadero responsable porque lleva 13 años gobernando al país, con inmensos recursos provenientes del petróleo y de los impuestos que pagamos los venezolanos. Estos 13 años han sido suficientes, para tener un sistema eléctrico nacional en condiciones de operatividad, un servicio eficiente, continúo y seguro, que permita un desarrollo económico, social y cultural nacional, armónico y sustentable.
Por la negligencia e incapacidad de este gobierno, en no cumplir los programas de inversión y de mantenimiento en la generación, transmisión y distribución previstos desde 1997, estos con base a los estudios de crecimiento de la demanda, nos somete a castigo, como si los usuarios fuésemos responsables de la escases de energía eléctrica en el país. Castigos a fuerza de penalizaciones y de instalaciones de plantas eléctricas, como si estas se consiguen a la vuelta de la esquina, y hubiese disponibilidad suficiente de los combustibles fuel oíl, gas oíl y gas, necesaria para el funcionamiento de estas plantas, igualmente de los dólares para comprarlas. Se asume que el gobierno dará la asesoría gratuita a todos los usuarios del servicio, bien sean estos residenciales, comerciales, para instalarlas, y mantenerlas operativas e informaran donde comprar los combustibles
Es este gobierno, el responsable de tantas pérdidas de energía, las llamadas pérdidas negras o no técnicas, producto de medidores dañados, de consumos estimados, de consumos de usuarios no registrados, de conexiones indebidas, de errores en la toma de lectura y de mantener el alumbrado público encendido las 24 horas.
Concluyo con ese popular refrán: “Mucho camisón pa´ petra”, es lo que ha resultado el sector eléctrico para este gobierno.




