Carlos Ortiz
El alto costo de los medicamentos farmacéuticos, la ineficiencia y deterioro en la calidad de los servicios médicos, los movimientos en busca de lo natural y de opciones alternas a las prescritas por la medicina, la automedicación, entre otras causas, han favorecido desde hace algún tiempo la tendencia destinada al consumo de productos naturales.
En nuestra ciudad, este tipo de productos han contado con tiendas especializadas para ello, en pequeños recintos que se distribuyen en su mayoría en el centro de Puerto Ordaz y San Félix, así como algunos localizados en la Parroquia Unare. Estos lugares generalmente ofrecen una amplia gama de medicamentos y cosméticos de origen natural; esto quiere decir que en teoría, los productos no poseen aditivos químicos para su conservación o presentación, y su formulación está basada en muchas plantas medicinales y el uso que la sabiduría indígena o popular les ha dado a las mismas, con el fin de aliviar dolencias, favorecer la circulación sanguínea, actuar sobre la piel o simplemente como suplementos alimenticios a la dieta regular.
Las plantas, raíces, cápsulas, tónicos, aceites y esencias son presentados en sencillos empaques que contienen instrucciones para el uso, o en algunos casos solo presentan las propiedades o beneficios de cada producto. En estas tiendas naturistas pueden conseguirse incluso catalizadores del deseo sexual, que aseguran son el remedio para la falta de libido, o hasta shampoos especializados para la calvicie y la caída del cabello, que tienen su fundamento en el uso de la sábila o aloe vera, como se conoce en otros países.
Las tendencias hacia lo natural, bajo una onda que también podría englobar aspectos propios de una vida más sana y natural, el bajo o inexistente consumo de carne, los deportes o disciplinas físicas que incluyen la relajación mental como coadyuvante al ejercicio, tales como el yoga, o incluso la música propicia para un estado de ánimo sosegado, son parte del catálogo de productos que muchas tiendas naturistas ofrecen a sus clientes, algunas bajo una atmósfera de inciensos aromáticos y suaves sonidos metálicos de artesanías que cuelgan en los techos de los negocios que promueven esa onda natural que se ha popularizado en el país desde hace algunos años. Algunas de las tiendas también comercializan los controversiales medicamentos homeopáticos, que como medicina alternativa presentan jarabes, tónicos y cápsulas para distintas afecciones bajo la premisa de un inexistente contenido de ingredientes químicos activos.
Los productos de mayor consumo
Freddy Rodríguez es farmaceuta de profesión, y hace 18 años se ha vinculado con
los medicamentos naturistas en su gama tanto cosmética como medicinal per se. Atiende personalmente un pequeño negocio, de apertura intermitente, llamado VitaSalud, ubicado en pleno centro antiguo de Puerto Ordaz. Asegura que con el paso de los años y la experiencia, ha logrado cosechar conocimientos que le han permitido asesorar a sus clientes en cuanto a los productos que más se buscan y consumen.
Freddy comenta que el guayanés que solicita productos naturales generalmente escoge aquellos de tipo cosmético o suplementos alimenticios. Cita el consumo de remedios para el acné o cicatrizantes, que están formulados a base de una de las plantas que, en su opinión, se presenta como la más beneficiosa y multiusos para la medicina natural, la sábila.
También comenta que muchas personas buscan jarabes adelgazantes elaborados a partir de la planta de uña de gato, que se comercializa mucho en el país, pero que bajo su criterio, se importa en su mayoría de Perú, pues es de ese país andino donde las raíces de esta planta brindan su mayor potencial purificador y adelgazante, que también es usada como antialérgica y en el tratamiento de enfermedades circulatorias como la artritis.
Freddy Sánchez, expresa que en su mayoría, los medicamentos de origen natural son usados como complemento a las terapias prescritas por los médicos, y no como un tratamiento único para las dolencias o enfermedades; en algunos casos incluso se utilizan como última opción luego de agotar las posibles y más conocidas alternativas por parte de la medicina tradicional. Los productos naturales poseen un universo de soluciones y beneficios a la salud que aún no han sido descubiertos, y a los que el ser humano apenas comienza su exploración con fines médicos. Freddy comenta por ejemplo, que la sábila ha sido utilizada por la gente en muchos usos, desde coagulante, hasta antiinflamatorio y como ingrediente especial en la preparación de enjuagues para el cabello.
El futuro de las tiendas naturistas
Freddy Rodríguez, expresa que poco a poco, los pequeños negocios naturistas han ido sucumbiendo ante las grandes farmacias y cadenas de servicios médicos o cosméticos; comenta que en dichos lugares, los medicamentos naturistas son vendidos como misceláneos y no son el punto fuerte de las ventas, sin embargo, ante la facilidad que representa su exhibición para el consumidor, han afectado en gran nivel las ventas de los lugares que se especializan en los productos de este tipo. Comenta también que poco a poco, los grandes laboratorios han comenzado a producir medicinas naturales, ofreciéndolas por ende a mayores precios y abarcando un mercado que hasta un punto era considerado artesanal puesto que se envasaban y procesaban los medicamentos naturistas en las localidades productoras y no existían grandes cadenas de comercialización incluidas en el proceso.



