Redacción Natalio Valery

Conociendo que son pocos los que ven las cadenas presidenciales, porque al momento de producirse estas, de inmediato, se produce un cambio automático para ver películas en los DVD o en las suscripciones de TV por cable, o simplemente deciden a oír música. Yo en particular, vi esta última y la verdad que es latosa y fastidiosa, siempre lo mismo, promesa y más promesa, pero lo que más me preocupo, fue la nacionalización del oro, a la fecha no he visto resultados satisfactorios cuando este gobierno nacionaliza o estatiza algo. Todo lo que toca lo destruye, comenzaremos a ver resultados parecidos a los de Sidor, Ferrominara, etc, donde algunos cuantos harán buenos negocios, como en las cabillas y el aluminio, que por cierto, nada se ha dicho sobre estos hechos de corrupción.
Los venezolanos tenemos más de 10 años oyendo la misma cantaleta, el próximo año acabaremos con los apagones, construiremos plantas por aquí y por allá, y saben que para producir energía eléctrica, se necesitan suficientes recursos energéticos, como el gas, que por la baja producción de petróleo escasea, razón por la cual, utilizamos fuel-oíl y gas-oíl en grandes cantidades, dejando de percibir por las ventas de estos dos productos, los dólares necesarios para acometer otros programas nacionales. Nos tienen a fuerza de mentiras, nos dicen y le dicen al mundo, que somos los primeros en reservas de hidrocarburos y de gas.
O es que el gobierno desconoce, que hay problemas para trasportar esa nueva producción de energía, por la falta de inversión en el sistema de transmisión, y que no podrán distribuirla por la escaza inversión en la distribución, pero como siempre, para cuando eso ocurra iniciara con nueva perorata, “el próximo año, acabaremos con los racionamientos”.
Y el colmo de los colmos, el gobierno nacional solicitó un préstamo al Banco Interamericano de Desarrollo, con la finalidad de buscar el fortalecimiento institucional de Corpoelec, y así fue aprobado. En ese préstamo, se previó el pago de una asesoría cubana – los machetes en este sector, por los logros alcanzados en sus sistemas eléctricos-, para que evaluara el modelo de empresa que requerimos los venezolanos.
Bueno, resulta y acontece, como diría un amigo, la recomendación de estos asesores cubanos, es que copiemos el modelo de gestión mexicano, y nosotros los venezolanos nos preguntamos, ¿y por qué no el modelo cubano?, ¿será que este es tan bueno como las plantas de generación distribuida que nos vendieron, triangulándolas desde varios países?, o será que no quieren, que con su propio modelo los superemos, ¿que fue suficiente la asesoría que nos dieron para comprar e instalar las plantas de generación distribuida (emergencia)?. Los cubanos saben de electricidad, lo que yo sé de mandarín.
Los profesionales que trabajan en el Ministerio Popular para la Energía Eléctrica y Corpoelec, deben sentirse muy mal, y los comprendo, el gobierno los desprecia, los consideran incapaces para resolver la problemática de este importante sector del país, y los que estamos fuera de esas dependencias, vemos con preocupación, cómo el gobierno acaba con nuestras instituciones habiendo tantos profesionales capaces, para resolver las crisis que se presente en cualquier sector de la economía venezolana, y que muchas de estas, son creadas por este gobierno incapaz.



