La victoria sorprendente y aplastante, en las recientes elecciones colombianas, de Juan Manuel Santos sobre el favorito en las encuestas, Antanas Mockus, reveló la importancia de dos factores clave en las campañas electorales: las investigaciones correctas y la organización.
En primer lugar, se demostró que las encuestas, es decir, los estudios cuantitativos (que son sólo una parte de las investigaciones) no revelan necesariamente el resultado final. En Colombia, la presencia de las guerrillas y del narcotráfico en las zonas rurales y en los barrios periféricos pobres de las ciudades, hacen muy complicado el trabajo de campo, lo cual genera un sesgo pronunciado en los estudios de opinión.
Otro factor que no ponderan las encuestas, ante escenarios de fuerte presión política, militar, social o económica, como el colombiano y el venezolano, es la abstención real, pues muchos electores no manifiestan sus verdaderas intenciones, y sólo el día de las elecciones es cuando se conocen los resultados “sorprendentes”.
Recordemos que en Venezuela, durante el referéndum del 2007, hubo un escenario que ningún estudio cuantitativo pudo reflejar: la abstención de 3 millones de chavistas que hicieron que Chávez perdiera las elecciones. Hoy tampoco lo están reflejando.
Cuando se presentan altos niveles de abstención (en Colombia fue de 51%), entonces pueden desquiciarse los resultados de las encuestas, pues éstas entran en la zona de los imponderables. No olvidemos que las encuestas se diseñan en base al total de la población electoral. A más electores en las mesas de votación, más probabilidades de acierto tendrán las encuestas.
Los estudios cualitativos (los grupos focales, las entrevistas en profundidad, los análisis de coyuntura y en profundidad) son los más apropiados para detectar la abstención y otros fenómenos. Los estudios cualitativos en Colombia, especialmente en las áreas rurales, daban pronósticos diferentes a las encuestas. Era la carta que tenían guardada bajo la manga Santos, el gobierno y el partido de la U.
En segundo lugar, y es aquí donde entran a jugar factores no ponderados en los estudios cuantitativos, en Colombia se hizo presente un factor clave en todo proceso electoral, sobre todo en aquellos donde se presumen alto niveles de abstención: la Organización.
Santos es el candidato de fuerzas políticas con amplia tradición organizativa (además de ser el candidato del gobierno, y de, de paso, un gobierno exitoso), mientras que Mockus es el aglutinador de sectores sociales muy numerosos, pero espontáneos e inorgánicos, con poca capacidad organizativa. Esto pesa más que toda la arena del Sahara en unas elecciones. Los de Santos le pusieron empeño a la organización y ganaron. Los de Mockus se confiaron, no se organizaron, no fueron a votar, y perdieron ¿La organización es el factor crítico de la oposición en Venezuela?
Los estudios cualitativos en Venezuela nos vienen indicando que los votos “duros” opositores y del gobierno serán clave para la victoria ¿sabe alguien quiénes son (con nombre y apellido) y dónde están esos votos “duros”, quién lleva registros de los mismos, dónde están ubicados, qué garantía existe que vayan a votar, qué comunicación directa existe con ellos? Quien tenga mejor organizados a sus activistas y a sus electores en Septiembre, y además garantice que van a votar, ese será el vencedor en Venezuela.
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