Fuente: ABC.es
Los implantes de mama tienen fecha de caducidad, una vida media que la FDA —agencia reguladora de Estados Unidos— acaba de establecer en diez años. Superado ese tiempo aumenta el riesgo de rupturas y complicaciones, según la conclusión de varios estudios de larga duración que la agencia estadounidense ha analizado. Además de demostrar con datos que las prótesis de silicona y suero salino no son para toda la vida también ha encontrado una vínculo entre las mujeres que optaron por el aumento mamario y una rara forma de cáncer, el linfoma de células grandes. Estos estudios han llevado a la agencia a plantearse la revisión del etiquetado de seguridad. «Cuanto más tiempo se tenga un implante de mama, más posibilidades hay de sufrir alguna complicación», advierte Jeff Shuren, director del Centro de Dispositivos e Implantes de la FDA.
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