Redacción Eli Jesús Barceló

Si hurgamos un poco en los números, nos damos cuenta de la realidad, la misma que nos saca del ensueño en que caemos con facilidad y que pinta con colores grises. El problema es complejo y no se soluciona con un par de leyes más. Supone un esfuerzo mayor, detrás de los números de la pobreza existen rostros concretos y el drama humano de familias, jóvenes y niños que ven que sus posibilidades en vez de ampliarse, cada día, se les hace más estrechos. La inflación en Venezuela es la más alta de Latinoamérica porque en el país existe un déficit fiscal, ya que “el Gobierno tiende a gastar más de lo que recibe”. Cabe destacar que la economía de nuestro país se caracteriza por tener un comportamiento inestable. Si a esto le agregamos la aplicación de políticas económicas no acertadas, ya que el gobierno no cuenta con un modelo sostenible de crecimiento de la economía no petrolera pues el que se está implantado, basado en la propiedad social, las cooperativas y empresas en cogestión, no es competitivo desde el punto de vista de la economía global, pues depende del trato preferencial del Estado y PDVSA, así como de la exoneración de los impuestos, el financiamiento público, el clientelismo y las decisiones políticas, en vez de factores económicos tales como la productividad, la tecnología, la competitividad, la planificación estratégica, logística, y financiera, el manejo de los insumos, costos, flujos de caja, el mercadeo y la rentabilidad. Evidentemente, no se puede dejar de nombrar el control de precios y cambios causantes del desabastecimiento, la escasez de libertades económicas, los obstáculos para la constitución de empresas, la inestabilidad de las normativas, las importaciones gubernamentales para competir con la producción nacional e intentar fallidamente contener el aumento generalizado de los precios, la incertidumbre política y jurídica implantada y que ahuyenta la inversión y finalmente, las políticas de sobre valuación cambiaria y aumentos saláriales desproporcionados que, al no tomar en cuenta la evolución de la productividad, han conducido a la persistencia de la inflación en nuestro país.
¿Qué es la INFLACIÓN? Es el aumento generalizado de los precios, pero esto es relativo ya que constantemente hay aumento de los precios. Para los economistas la inflación, es el aumento progresivo, constante generalizado de los precios teniendo como base el aumento anterior. Un aumento genera otro aumento esto es lo que se denomina “La espiral inflacionaria”. En cuanto a la Deflación que es la caída generalizada del nivel de precios de bienes y servicios en una economía, es el movimiento contrario a la inflación, esa situación es producida por la falta de demanda y es la más temida por los gobiernos porque la consideran más peligrosa, ya que puede desencadenar un circulo viciosos, en donde los comerciantes tienen que vender sus productos para cubrir al menos el costo fijo, tomando en cuenta que el precio ya no alcanza para cancelar los costos variables. Cabe destacar que según los economistas en nuestro país desde el mes de enero se está generando un fenómeno imposible y que no debería de suceder se refieren a la Estanflación, y está definida como el estancamiento económico acoplado con inflación. Lo peor de los dos mundos. concepto popularizado en la década de los años 60, que describe una situación caracterizada por un alza sostenida en el nivel de precios acompañada por un incremento insuficiente de la actividad económica y un creciente desempleo. El término Estanflación viene de la fusión de los conceptos estancamiento e inflación.
De manera que lo que estamos viendo hoy en día en Venezuela es lo anunciado por muchos analistas sobre la economía venezolana, y que ya es un hecho, estamos ante el umbral de una recesión, y los datos que se emiten del Banco Central de Venezuela (BCV) así lo demuestran, muy a pesar que en la actualidad dicha institución goza de falta de credibilidad. Ahora bien analizando los datos económicos sobre la triste situación a pesar de los grandes recursos que han ingresado por concepto de renta petrolera a nuestro país, el informe que publicó el BCV el jueves 20 de agosto, revela que la economía para el segundo trimestre indica que aunque Venezuela no está en recesión, sí está en una delicada situación, tal vez más grave de lo que se piensa. Las inconsistencias y sorpresas de las cifras generan seria desconfianza y, a pesar del maquillaje que le habrían puesto, no se pudo evitar que se develara el debilitamiento de la economía. Como se puede ver el PIB del trimestre 2009 tuvo una contracción de -2,4% y en promedio con respecto al I trimestre 0,3%, el I semestre tuvo una contracción de 1%, al analizar estos datos se puede concluir que tras los 22 trimestre consecutivos que se había obtenido no se aprovecho para nada, ya que no se vislumbra en desarrollo de infraestructura de gran impacto para la colectividad.
(*) Secretario de Organización –AD- Caroni



