Libros con Genio por Genio Lobo
"Es hora de aullar, porque si nos dejamos llevar por los poderes que nos gobiernan, se puede decir que nos merecemos lo que tenemos".
DECLARACIÓN
No, no hay muerte.
Ni esta piedra está muerta,
ni muerto está el fruto que cayó:
les da vida el abrazo de mis dedos,
respiran la cadencia de mi sangre,
del aliento que los rozó.
También un día, cuando esta mano se seque,
en la memoria de otra mano perdurará,
como calladamente guardará la boca
el sabor de las bocas que besó.
Este viernes 18 falleció el escritor portugués: José de Sousa Saramago, a la edad de 87 años, fue escritor,novelista, poeta, periodista y dramaturgo portugués. Miembro del Partido Comunista Portugués desde 1969. En1998 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura. La Academia Sueca destacó su capacidad para «volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía».
Se dice que él debería haberse llamado José Sousa, pero el funcionario del registro civil cometió un "lapsus calami" (error de pluma) y lo anotó como José «Saramago»,( nombre de una planta herbácea silvestre de la familia de las crucíferas) aunque hay quienes dicen que fue una broma del funcionario, conocido de su padre. El registro oficial menciona el día 18 de noviembre, aunque fue el 16.
Podemos decir que su primera novela fue: Terra de pecado, publicada en 1947 pero no tuvo éxito. Ese mismo año nació su primera hija, Violante. Su segunda novela es, Claraboya, pero directamente nunca fue publicada. Por espacio de veinte años no se volvió a dedicar a la literatura. «Sencillamente no tenía algo que decir y cuando no se tiene algo que decir lo mejor es callar».
En sus primeros años se desempeña como trabajador de una empresa de seguros, actividad que alterna como periodista en el “Diario de Noticias”, de donde es expulsado por razones políticas, posteriormente se hace comentarista de la revista “Seara Nova”, donde actúa como comentarista cultural, se hace parte de la primera dirección de la Asociación Portuguesa de Escritores, es partir del año 1976, cuando se dedica exclusivamente a su trabajo literario.
Su primera gran novela fue Levantado do chão (1980), un retrato fresco y vívido de las condiciones de vida de los trabajadores de Lavre, en la provincia de Alentejo. Con este libro Saramago consigue encontrar su voz propia, ese estilo inconfundible, límpido y casi poético que lo distingue. En los siguientes años, Saramago publica casi sin descanso: Memorial do convento (1982), donde cuenta las más duras condiciones de vida del pueblo llano en el oscuro mundo medieval, en épocas de guerra, hambre y supersticiones. Esta obra es llevada a la opera por Azio Corghi, y es estrenada en el Teatro de la Scala de Milán, titulada Blimunda. Corghi, también participa en la preparación musical de obras como la cantata, La muerte de Lázaro, sobre textos Memorial del Convento, El Evangelio según Jesucristo e In nomine Dei.
En el año de 1984 Saramago publica “O ano da norte de Ricardo Reis, en 1986 “A jangada de pedra, (La balsa de piedra) donde cuenta qué sucedería si la península ibérica se desprendiera del continente europeo. En este mismo año y a la edad de 63 años, conoce a quien hoy es su esposa, la periodista Pilar del Rio, quien al final se hace su traductora oficial en castellano.
La novela El Evangelio según Jesucristo (1991) lo catapulta a la fama a causa de una polémica sin precedentes en Portugal (que se considera una república laica), cuando el gobierno veta su presentación al Premio Literario Europeo de ese año, alegando que “ofende a los católicos”. Como acto de protesta, Saramago abandona Portugal y se instala en la isla de Lanzarote (Canarias). En 1995 publica una de sus novelas más conocidas, Ensayo sobre la ceguera
novela que fue llevada al cine en el 2008 bajo la dirección de Fernando Meirelles. En 1997 publica su novela Todos los nombres, que gozó también de gran reconocimiento. En 1998 gana el premio Nobel de literatura, convirtiéndose en el primer escritor de lengua portuguesa en ganar este premio. Desde entonces compartió su residencia entre Lisboa y la isla canaria, participando en la vida social y cultural de ambos países cuyas estrechas relaciones justificó en una entrevista para proponer su idea utópica de creación de una Iberia unida. Ateo declarado, colaboró ocasionalmente en prensa, aportando su punto de vistas, siempre agudo y comprometido. En definición suya, "Dios es el silencio del universo, y el ser humano, el grito que da sentido a ese silencio". Una de sus últimas obras fue "Las intermitencias de la muerte", cuento de un país cuyo nombre no será mencionado y se produce algo nunca visto desde el principio del mundo: la muerte decide suspender su trabajo letal, la gente deja de morir. De ahí en adelante, se relataran situaciones inimaginables o no, ya que nadie muere pero siguen envejeciendo.
CAIN. (20099 José Saramago.
En el “Suplemento Libros” conseguimos la siguiente opinión: “El Antiguo Testamento, maravillosa recopilación de relatos y tronco común de las tres grandes religiones monoteístas, ha sido fuente de inspiración de incontables escritores. Dos ejemplos ‘extremos’ los tenemos en Mark Twain y en Thomas Mann. Del primero es un divertidísimo ‘Diario de Adán y Eva’ una visión de los días del Edén en los que ya está presente la ‘lucha de sexos’; por su parte el nobel alemán escribió la introspectiva y ambiciosa tetralogía de ‘José y sus hermanos’. De las fuentes bíblicas no es ajeno el Nobel portugués José Saramago, que vuelve a buscar la inspiración en los textos sagrados tras su ‘Evangelio según Jesucristo’, cuya publicación en 1991 produjo duras críticas en algunos sectores católicos, que criticaron la obra por ‘blasfema’.
En esta ocasión, se ha dejado tentar por las historias veterotestamentarias y nos presenta ‘Caín’, un relato que parece hacer equilibrios entre la brillante ironía de Mark Twain y la introspección de Thomas Mann, aunque el tono general sea de un ‘engañoso’ desenfado. ‘Caín’ cuenta las correrías del hijo de Adán y Eva por el mundo, castigado por Dios a errar sin rumbo por haber matado a su hermano Abel. Con este sencillo planteamiento, Saramago ha escrito una de sus novelas más divertidas y al mismo tiempo profundas. El sentido del humor es su instrumento para criticar el papel de Dios en esos inicios del mundo, a ojos del autor un Supremo Creador caprichoso y vengativo, un Dios de los Ejércitos capaz de jugarse con el diablo el destino de Job y colmarle de males o de aniquilar poblaciones enteras para llevar por buen camino al pueblo elegido. Desde el primer momento, Caín se encara con Dios por estas acciones, empezando por el asesinato de su hermano, del que se considera una víctima de los designios divinos, uno de los momentos más brillantes. A partir de ahí irá siendo testigo de los episodios veterotestamentarios más importantes, cuestionando la forma de comportarse de quien todo lo puede:“Lucifer sabía lo que hacía cuando se rebeló contra dios, hay quien dice que lo hizo por envidia y no es cierto, es que él conocía la maligna naturaleza del sujeto”. La obra de Saramago es un grito de protesta ante los ‘desmanes’ del Dios justiciero aderezado por la ternura e ironía de las aventuras ‘cainitas’. Por otro lado, el escritor portugués resuelve muy bien el constante cambio de escenarios de la novela, dotándola de una ‘ambientación’ sobria pero acertada, para enmarcarla en los lejanos tiempos bíblicos. El final de ‘Caín’ es una vuelta de tuerca para este pulso brillante entre Dios y lo más granado de su creación que se mantiene en toda la novela. El final, por otro lado, confirma no sólo la ‘redondez’ de la obra sino la constatación de una ‘tercera vía’: Entre Twain y Mann podemos encontrar la visión del Antiguo Testamento de Saramago. Ya lo advierte el autor: “Aunque asesino, Caín es un hombre intrínsecamente honesto”.
El viaje del elefante de José Saramago:
A mediados del siglo XVI el rey Juan III ofrece a su primo, el archiduque Maximiliano de Austria, un elefante asiático. Esta novela cuenta el viaje épico de ese elefante llamado Salomón que tuvo que recorrer Europa por caprichos reales y absurdas estrategias.
El viaje del elefante no es un libro histórico, es una combinación de hechos reales e inventados que nos hace sentir la realidad y la ficción como una unidad indisoluble, como algo propio de la gran literatura. Una reflexión sobre la humanidad en la que el humor y la ironía, marcas de la implacable lucidez del autor, se unen a la compasión con la que José Saramago observa las flaquezas humanas.
Escrita diez años después de la concesión del Premio Nobel, El viaje del elefante a un Saramago en todo su esplendor literario.
Considero que la mejor forma de conocer esta obra y en memoria al escritor, es transcribir la última entrevista que Saramago le otorgara a El Periódico de la provincia de Alicante
“Acaba de realizar la ´ruta portuguesa´ del viaje de ´Salomón´, el elefante protagonista de su última novela que en el siglo XVI se trasladó desde Lisboa a Viena. La sobriedad que en apariencia destila José Saramago y que le asemeja a un caballero luso pintado por El Greco, esconde una gran humanidad y un sentido del humor certero, apreciable incluso cuando trata asuntos trascendentales, o precisamente por eso.
–A pesar de los achaques no deja de escribir, ¿la literatura es salud para usted?
–Si eso fuera cierto no necesitaríamos médicos. Lo que sí se puede decir es que, a pesar de los achaques, todavía me queda salud suficiente para seguir escribiendo.
–´El viaje del elefante´, su última novela, es una de sus obras más vitalistas y llenas de fino humor. ¿No se aparta este enfoque de quienes pretenden encasillarle en una literatura más pesimista y ´sobria´?
–He sido yo mismo quien me he encasillado en una visión pesimista de la realidad del mundo. ´El viaje del elefante´ no niega esa visión, antes la confirma si se lee con atención. Que el tono de la narración sea ligero, incluso divertido, no significa que lo sea la historia que cuento.
–Llama la atención la libertad con la que despacha signos de puntuación y mayúsculas en la obra. ¿Por qué se decidió por este estilo?
–Busco una expresión escrita que se acerque todo lo posible a la expresión oral. Cuando hablamos no usamos puntuación, usamos sonidos y pausas, nada más. Igual que en la música. Por lo que se refiere a las mayúsculas, se trata de una cuestión ´estética´: las mayúsculas son feas….
–Sitúa la acción en el pasado lejano, como en ´Memorial del convento´, ¿le condiciona algo la novela?, ¿Le gusta documentarse mucho sobre la época en cuestión?
–No es que me guste documentarme, es que no hay otro remedio. Aunque yo no sea un fanático de la verdad histórica, es necesario conocerla para poder subvertirla.
–Porque como usted explica en el libro, ese viaje del elefante existió y el paso del animal desde Portugal hasta la corte austriaca causó sensación. ¿En el siglo XXI nos quedan acontecimientos por los que asombrarnos?
–Hemos olvidado la facultad de asombrarnos, por eso, y algunas razones más, nos hemos vuelto cínicos. En todo caso, ´El viaje del elefante´ ha venido a decirnos que no todo está perdido.
–¿Qué le ha parecido la adaptación al cine que del ´Ensayo sobre la ceguera´ ha hecho Fernando Meirelles?
–Entiendo que se trata de una muy buena adaptación.
–En las adaptaciones de la literatura al cine, ¿prefiere que el director sea fiel a la obra o no le importa alguna ´digresión´ artística?
–Demasiada fidelidad y demasiada libertad son iguales en inconveniencia. El director es también un creador, y eso hay que respetarlo.
–Acaba de publicar ´Los cuadernos´, las reflexiones de su blog. La editorial de Berlusconi, político a quien usted califica en un reciente artículo como ´La cosa´, no quiso publicarle la obra. ¿Se lo esperaba?
–No me ha sorprendido.
–¿Qué le parece internet como instrumento para dar a conocer sus reflexiones?
–Internet es un territorio sin límite, la "página infinita", como recuerdo haberle llamado. En ese sentido, permite una difusión más amplia de lo que en ella se escriba, y eso puede ser bueno o malo, según los casos. El libro es mas selectivo.
–¿Tiene algún soporte para libros electrónicos?, ¿Prevé bibliotecas ´minimalistas´ con unos pocos libros heredados y miles de volúmenes en uno de estos aparatos?
–Todo apunta a esa situación, pero yo espero que aún quede una larga vida al libro y que las bibliotecas ´clásicas´ prosperen.
–Más velocidad parece que está tomando el periodismo digital en detrimento del de papel.
–Así es, se está perdiendo el placer táctil del contacto con el papel.
–Usted aboga por la unión de la Península Ibérica, ¿llegará algún día?
–No será para mañana pero estoy seguro de que ocurrirá.
–¿Qué le parece el nacionalismo como ideología?
–Una venda en los ojos, una venda que impide una visión razonablemente completa de los hechos.
–Está embarcado en una nueva novela. ¿Volverá a cambiar de ´registro´ como con ´El viaje del elefante´?
–El nuevo libro está terminado y en manos del editor. El ´registro´ está en la línea del ´Elefante´.
–Don José, camino de los 87 años, ¿le ve sentido a la vida o estamos rodeados de ruido y furia?
–En sí misma, la vida no tiene sentido, tiene contradicciones.
–¿Y si, a pesar de todo, existe Dios y hay otra vida?
–Dios no existe. ¿Otra vida? Dios no lo permita?”
"La derrota tiene algo positivo: nunca es definitiva.
En cambio, la victoria tiene algo negativo:
jamás es definitiva"
"No me preocupa la muerte, me disolveré en la nada"
"Al final descubrimos que la única condición
para vivir es morir"



