Por Oliver Urbano

Japón celebra al final del partido/Foto www.marca.com

Japón ha conseguido ganar su primer partido en copas mundiales en otro continente distinto a Asia. Ya lo había conseguido en el mundial de Korea-Japón 2002. Sin embargo, el combinado del sol naciente nunca había podido conseguir la hazaña en otro continente. Sus víctimas fueron los leones de Camerún, que esta vez fueron domados por los nipones.

Japón ganó por la mínima diferencia. El único tanto en el marcador lo convirtió Keisuke Honda entrando por el segundo palo, ganándole la espalda a Stephane Mbia, y definiendo como un verdadero nueve de área.

Japón fue ordenada y comprometida. Todos sus jugadores taparon muy bien los espacios a una selección camerunesa que no mostró creatividad en el juego y en la que su máxima figura pasó desapercibida. Samuel Etoo partió como wing derecho, misma posición en la que jugó con el Inter campeón de Europa. Sin embargo, el 9 no participó del juego y estuvo muy lejos de ser ese delantero demoledor de otrora.

Japón se lleva tres puntos importantes que lo colocan como segundo clasificado en el GrupoE detrás de Holanda, a la que enfrentarán en la segunda fecha.