Redacción LPI

Rafael Martínez
Desde hoy jueves hasta el domingo, los palmareños celebraran con toros coleado, peleas de gallos, y música criolla las festividades populares de Padre Chien.
Rafael Martínez invitó a todos los guayaneses a asistir a las festividades de San Miguel Arcángel, patrono de El Palmar, que se inician hoy con la celebración de toros coleados y distintas actividades propias de las fiestas palmareñas, en el municipio Padre Chien.
El Palmar nace a mediados del siglo XVIII como pueblo de misión, y su Santo Patrono es San Miguel Arcángel, a quien se le rinde entusiasta devoción en las fiestas patronales que se celebran en la localidad a finales de septiembre.
Se ha tomado el día del onomástico de San Miguel 29 de septiembre como fecha de fundación de este poblado, conformado fundamentalmente con pobladores indígenas, de las etnias caribe, agrupados desde las colinas y selvas cercanas a su actual asentamiento.
Su base económica siempre fue la ganadería y la agricultura, fundamentalmente la cría de ganado vacuno, llegando a poseer para los años previos a la Guerra de Independencia de Venezuela, uno de los rebaños ganaderos más importantes de las denominadas Misiones del Caroní, que eran administradas por los padres Capuchinos Catalanes, que se asentaron al Sur del Orinoco por mandato de las autoridades imperiales de España.
Esta tradicional actividad productiva se ha mantenido a lo largo de sus dos siglos y medio de historia y hoy constituye sin duda la principal base económica de El Palmar, población que no obstante su potencial agropecuario, minero, forestal y turístico, no ha incrementado sustancialmente su base demográfica, debido a limitaciones de tipo institucional, ausencia de planes de desarrollo integral, infraestructura insuficiente, actividad comercial e industrial limitada, y que apenas desde el año 2000 comenzó a experimentar, con su autonomía municipal, ya desligado del centralismo de Upata.
EXPERIENCIA PERSONAL
Martínez, cuenta que un día le tocó viajar a El Palmar para procesar un cheque, y como paso por debajo del Cotoperí, quedo prendado de una palmareña, que hoy día es su señora esposa en feliz matrimonio, cumpliéndose el dicho, que el que pasa por debajo de dicha mata, se casa en El Palmar, y que hoy día se siente hijo El Palmar, porque su esposa y su familia viven esta localidad del estado bolívar.
Como fiel devoto al santo, Martínez todo los años lo celebra en su casa de El Palmar, como agradecimiento al santo patrono de la capital del municipio padre Chien, El Palmar, y agradece a todos lo palmareños, ese calor humano que los caracteriza.



