Por Oliver Urbano

El 17 entró al campo para cambiar la cara de Holanda/Foto www.marca.com
Holanda generó muchas expectativas en la previa de su debut mundialista, pero no generó fútbol en el Soccer City. A pesar de ganar por dos goles a cero, los tulipanes fueron imprecisos, discretos y mostraron una falta de claridad tremenda en el juego. Dinamarca planteó una buena primera mitad, pero un autogol en el inicio de la segunda parte, le minimizó mentalmente.
Los primeros 45 minutos fueron daneses. Los dirigidos por Morten Olsen crearon hasta tres ocasiones que no pudieron capitalizar por falta de concentración o por la actuación del arquero holandés, Maarten Stekelembur. Holanda no supo combinar como lo había hecho en los amistosos previos al mundial y se encontró a una Dinamarca ordenada y sólida en defensa.
Apenas salir de los vestuarios para la segunda mitad, un balón enviado desde la mitad de la cancha para Van Persie. El delantero mete un centro que Simon Poulsen despeja con la cabeza y luego se desvía en la espalda de Daniel Agger para irse a dormir a las redes. Gol en propia meta. Gol de carambola que adelantaba a Holanda.
A partir de ahí el juego se hizo trabado y Dinamarca se resintió mental y anímicamente. Holanda empezó a tocar y a controlar pero sin mucha claridad y jugando al pelotazo. Johan Cruyff veía el partido desde las gradas y hacía ademanes de preocupación por el pobre juego holandés.
En el 66’, Rafael Van der Vaart era sustituido por Eljero Elia. El joven jugador holandés fue más decisivo que los titulares. Elia fue rápido para desmarcarse y atrevido para encarar. Su inclusión en el encuentro le dio otra cara a Holanda por el costado izquierdo. Uno de esos desmarques a las espaldas de los defensas dejó a Elia solo frente al portero Sorensen. El volante la cruzó a la izquierda del meta y la estrelló en el palo para que Dirk Kuyt, de rebote, la mandara a guardar para sentenciar el partido.
El 2-0 cerraba un marcador engañoso a favor de una Holanda que no fue fiel al fútbol que había mostrado en las eliminatorias europeas. La victoria deja muy bien parados a los tulipanes de cara a la clasificación para la segunda vuelta. Pero tendrá mucho que corregir si quiere levantar, definitivamente, la copa que lo acredite como campeón del mundo.



