Omar Barboza Gutiérrez
Los resultados electorales del pasado 26 de Septiembre constituyen un rotundo éxito de la política de unidad democrática y de la estrategia desarrollada por su dirección política con apoyo de toda la sociedad democrática.
Los principales partidos políticos de la unidad salieron fortalecidos, y creció la confianza del pueblo en la vía del voto para resolver las diferencias en la sociedad. Por lo tanto es oportuno ratificar nuestro objetivo estratégico central de producir un cambio político en Venezuela por la vía democrática y definir que la Unidad se mantendrá hasta después de lograr el triunfo en las presidenciales del 2012.
La mayoría del pueblo venezolano siente que lo ocurrido en las parlamentarias constituye un preaviso para el Presidente Chávez y el llamado Socialismo del Siglo XXI, y que el cambio político en Venezuela pasó de ser una esperanza para convertirse en certeza y decisión mayoritaria, además de trasmitirle a la dirigencia de la unidad democrática el mandato de mantenerse unidos y de seguir trabajando por la unidad nacional de todos los venezolanos.
Ante esta nueva percepción política del pueblo venezolano, lleno de esperanzas y de alegría por el cambio que viene, el Gobierno Nacional ha decidido ejecutar una estrategia de guerra psicológica para destruir esas esperanzas positivas de la gente, tratando de hacerles sentir que aquí no ha ocurrido nada, para lo cual ponen en marcha una serie de acciones arbitrarias e inconstitucionales que desprecian el mensaje enviado por la gente a través del voto, con la intención de desmoralizarnos y mantener las posibilidades de preservar el poder e imponer el modelo totalitario tipo cubano que le garantice al caudillo satisfacer su ambición de poder vitalicio.
Entre esas acciones están las de violar la inmunidad parlamentaria de los Diputados electos José Sánchez (Mazuco) y Baggio Pillieri al mantenerlos detenidos en su casa, por cuya libertad plena lucharemos. El irrespeto a la propiedad privada, la modificación al Reglamento Interno de la Asamblea, y el adelanto ilegal de la designación de Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia.
Ante esa estrategia propia de quienes no respetan la voluntad popular impulsada por concepciones militares atrasadas, debemos responder con firmeza pero democráticamente, sin perder nuestro rumbo estratégico, evitando que los trapos rojos nos desvíen del objetivo del cambio político por la vía democrática, enfrentando políticamente, al lado del pueblo, este intento de imponernos el modelo cubano utilizando los métodos que utilizó Fidel Castro para desmoralizar la resistencia cubana.
Nuestro próximo paso será la constitución del Bloque Parlamentario de la Unidad como plataforma de lucha a favor de los intereses de la Sociedad Democrática. Entre nuestras acciones principales está la promoción del diálogo incluyente con todos los sectores del país, incluyendo a los sectores del oficialismo que quieran participar para buscar soluciones de consenso a los problemas de la gente que padece por tantas necesidades.
Vamos a seguir denunciando y proponiendo soluciones al problema de la inseguridad personal. Reclamar por todas las vías democráticas el respeto a la propiedad privada. Rechazar que se sigan regalando nuestros recursos al extranjero así como a la imposición del modelo cubano y a mantener con toda firmeza la defensa de la descentralización y los derechos de los ciudadanos de la provincia y volveremos a demostrar que la violencia es el arma de los que no tienen razón, y que la voluntad de cambio del pueblo venezolano triunfará.



