
Por Irma Pinto
El gobierno norteamericano declaró el pasado lunes el estado de “desastre pesquero” en los estados de Luisiana, Mississippi y Alabama a causa del derrame de crudo que afecta directamente a las aguas del Golfo de México provocado por el hundimiento de una plataforma petrolera de la compañía British Petroleum (BP).
Dicha declaración de emergencia permitirá a estos tres estados recibir fondos federales, según el secretario de comercio de los EE.UU., Gary Locke. El funcionario resaltó que los fondos ayudarán a asegurar que el gobierno federal está en condiciones de movilizar asistencia para pescadores y comunidades que se vean afectados por el hecho.
Por otro lado, la declaración se llevó a cabo gracias a la petición de los gobernadores de Luisiana, Bobby Jindal y Mississipi, Haley Barbour, como alternativa de solución a la pérdida de acceso a muchas áreas de pesca comercial y el daño al medio ambiente que ocasiona el derrame de crudo.



