Por David Bracamonte
En uno de los mejores encuentros vistos hasta ahora, la selección española pudo romper con la ordenada defensa paraguaya y con un tanto de David Villa “la furia” se ganó su boleto a semifinales después de 60 años.
Paraguay demostró ganas desde un principio y en la primera mitad fueron al ataque, fue el equipo que propuso más fútbol sin abandonar su tan fuerte defensa, destrozando el juego español desde la mitad de la cancha y eliminando cualquier combinación entre el medio campo que sin duda son el cerebro del los españoles.
En la segunda mitad la victoria estuvo en las manos de cualquiera de los dos equipos, dos penales errados que pudieron cambiar por completo el panorama del juego le dieron la mayor emoción a los fanáticos.
Pero fue una vez más David Villa que como todo buen delantero está en lugar preciso, en el momento preciso le pudo dar el tanto a su selección, que una vez más rompen con una maldición, en esta ocasión los cuartos de final.



