Por Oliver Urbano

Foto cortesía www.espndeportes.com
El mundial ha comenzado y el balón ya rueda en Sudáfrica después de una larga espera. Desde ayer mismo la nación anfitriona abrió sus puertas al mundo con un espectáculo musical por todo lo alto en el que se reunieron varios artistas de talla internacional. En lo humano, el mundial parece muy distinto a otros jamás realizados. Se da la misma mezcla de colores de otrora, pero el contexto del pueblo africano, en especial del de Sudáfrica, le agrega un tono emotivo a esa mezcla.
Nelson Mandela no ha podido estar en la ceremonia inaugural debido a una tragedia familiar. Pero Joseph Blatter, presidente de la FIFA, manifestó que el espíritu del hombre que trajo la paz y eliminó la segregación racial en Sudáfrica, había estado presente. En sus palabras de apertura, el presidente de la nación sudafricana, Josep Zuma, expresó que era para él un privilegio oficializar el inicio de un campeonato que África había estado esperando por muchos años.
Hoy se vio una inauguración sobria en la que se hizo el esfuerzo por congregar a todos los países de un continente que durante muchos años ha sufrido la segregación y la violencia de la guerra. El “Waka-Waka” de Shakira es la canción oficial de la copa, pero el “Waving Flag” de K’naan es el himno que muchos han acogido ya que su letra es una respuesta de la lucha y la libertad de los pueblos del continente negro.
La FIFA quería que la copa del mundo se disputara en esa tierra, que los africanos rieran y se contagiaran de la alegría y la pasión que sólo el fútbol despierta. Hoy ese sueño es una realidad que emociona a todos los que posan su mirada en Sudáfrica.



