Un relato cercano sobre Puerto Ordaz y sus principales características a nivel urbanístico

Los habitantes de Ciudad Guayana, y para este primer segmento, quienes viven y transitan diariamente por el sector de Puerto Ordaz, se ven inmersos en la evolución de una urbe que en pocos años ha sido catalogada como una de las más importantes del país, con un crecimiento poblacional elevado y una continua inversión de capital tanto privado como público en diversas áreas de la ciudad.

Es por ello que conversamos con Juan Vicente Arévalo, quien es ingeniero civil y perteneció por varios años a la gerencia de Desarrollo Urbano de CVG, para conocer su opinión sobre la ciudad que ayudó a construir con su trabajo y talento.

4 La opinión de Arévalo resulta un testimonio de esos primeros años que han establecido nuestro presente, pues fue responsable de numerosas obras en Puerto Ordaz en el área de vialidad y urbanizaciones residenciales; actualmente está jubilado y su último trabajo lo desempeñó en la gerencia de CVG Internacional para 1999.

¿Qué antecedentes podría mencionar sobre la Guayana del ayer?

Ciudad Guayana ocupaba el lugar donde estaba el gobierno en la época de la colonia, pero era un poblado muy pobre al sur del país. Había muchas comunidades indígenas pero no gente culta, con todo el respeto que se merecen los aborígenes. Creo que para esa época nunca se pensó en que se haría una ciudad tan importante, como lo es ahora, en una zona tan remota a la costa. Inicialmente Puerto Ordaz estaba hacia el sur, porque la idea era resguardarse de los ataques de los indígenas, no era lo ideal situarse cerca del río. Antonio de Berrios funda la ciudad en lo que ahora es la urbanización Las Batallas en el actual San Félix.

¿Qué diferencia a Puerto Ordaz de otras ciudades del país?

Cuando se inicia la siderúrgica se vuelca una gran cantidad de personas al territorio. La misma demanda crea más comercio, la gente comenzó a necesitar desde lo más elemental como la comida, hasta ir al cine y eso desarrolló todas las actividades y el crecimiento de la zona.

5Puerto Ordaz era una pequeña ciudad con todos los servicios de calidad, el aseo urbano, las edificaciones de la policía, los comercios, el hospital, el primer centro comercial, las primeras escuelas, es decir, todos los servicios de muy buena calidad que habían en un principio eran de la Orinoco Mining Company; ante esa realidad se tuvo la idea de unir a las poblaciones de Puerto Ordaz y San Félix y mantener un equilibrio para un desarrollo armónico de ambas partes.

¿Qué opinión le merece el desarrollo residencial del sector de Puerto Ordaz?

Aquí hay urbanizaciones muy buenas, lo que falla son los servicios. Es la tierra de la luz y el agua, sin embargo, el acceso a esos servicios falla frecuentemente. Ahora es que resta tierra para que se siga construyendo. Creo que Villa Antillana es una urbanización emblemática por lo bien distribuida que se encuentra.

Debería mejorarse con inversiones de magnitud el mantenimiento de los servicios urbanos, el aseo, las áreas verdes, etc. La ciudad es un ser viviente, no es un ente frío, su gente se mueve a buscar soluciones porque a la larga, a escala de la región, es una gran población.

En cuanto al área de transporte y vialidad, otro tema de vital importancia, creo hay que crear conciencia de que la ciudad es de todos, para quienes quieran vivir aquí, por eso se deben crear las condiciones para que la urbe sea idónea. Un buen transporte público sería ideal, eliminar esas horribles perreras y dignificar a sus habitantes para que puedan trasladarse fácilmente desde sus hogares hasta los sitios de trabajo. Yo puedo certificar que en esta ciudad se han hecho 3 estudios para transporte rápido que usarían los rieles ferroviarios existentes, en una oportunidad se hizo un estudio para que los corredores de tránsito que tienen semáforos fuesen coordinados para que el tráfico fluyera, hoy en día eso no existe lo que aumenta el problema de tráfico. Hace falta la inmediata implementación de un transporte público eficiente.

Y en el área educativa e infraestructura para dicho sector, ¿cuál es su opinión al respecto?

Aquí nadie se preocupa, en mi criterio, por la educación. La población infantil es muy grande y las posibilidades de formación para todos son muy relativas. La infraestructura de los colegios es buena en principio, pero se abandona y todo queda al descuido. Debe haber más bibliotecas y centros de información para la población, y algo para el corto plazo no hecho en base a soluciones transitorias que luego quedan permanentes.

¿Es idóneo el desarrollo industrial en cuanto a su distribución geográfica en la urbe?

8 Creo que el sector de Puerto Ordaz tiene fortalezas en ese aspecto pues si está bien planificado y porque hay el espacio para ello, en San Félix no lo hay. Desde un principio la vialidad venía desde Ciudad Bolívar lo que influyó en adecuar esas zonas industriales al oeste de la ciudad y no hacia el Delta Amacuro. Yo hubiese tomado la misma decisión porque las características de los vientos en esa área también permiten disminuir la contaminación de la ciudad.

El área cultural… Tras 40 años de vida, ¿Cómo ha sido la evolución de ese aspecto?

Hay suficiente espacio libre para hacer obras que vayan en beneficio de la ciudad. Falta el espíritu y la voluntad para lograrlas, pero hay terreno en exceso en el que pueden lograrse bellas áreas de esparcimiento que aprovechen las condiciones naturales de Puerto Ordaz. Las administraciones públicas deben dejar las medidas populistas y actuar en beneficio de los habitantes.

¿Cómo vislumbra el futuro de la ciudad?

El ciudadano aquí es muy cómodo, mientras menos hace, mejor está. No se ven marchas ni manifestaciones porque no hay un transporte público digno, el movimiento es en el orden político y no en aquellos puntos trascendentales para el futuro. Sin embargo, creo que la ciudad encontrará su camino y no vislumbro un futuro pesimista para mi ciudad. Los nuevos planificadores deben pensar en el beneficio de la comunidad, en función de la gente y no en función del dinero.

2 La ciudad continuará creciendo a pesar de las malas administraciones o decisiones puntuales de los planificadores. La ciudad es un ente dinámico por la gente, si ellos no se incorporan nada avanza. Los planificadores tienen bastante responsabilidad, sentir satisfacción por el trabajo que se hace, sentir que la ciudad es nuestra, deben eliminarse las trabas innecesarias en los permisos de regulación urbana para permitir la construcción en mayor medida. No me siento derrotista al respecto, los problemas cotidianos se incrementarán por la población y su crecimiento, pero luego de la neblina vendrá la calma. Desde que llegué a la ciudad me di cuenta del potencial que tenía, los problemas se resuelven, mi ciudad será lo que todos soñamos y es una urbe fantástica llena de vida y oportunidades para todos.

Carlos Ortiz