La historia de Ciudad Guayana, como toda recopilación de hechos y sucesos de trascendencia, adquiere una complejidad que resulta difícil de comprimir en reportajes periodísticos, sin embargo, es esa la intención tras presentar un compendio de datos, relatos e historia que resumen más de cuatro siglos de exploraciones que pretendieron, y algunas con éxito, asentar poblaciones civiles en las otrora inexploradas tierras de la Guayana venezolana.
La antigua Provincia de Guayana, que ocupa actualmente casi la totalidad del estado Bolívar, remonta sus orígenes a la colonización española. En 1586 se le otorga la autorización a Antonio de Beririo para que emprendiera la misión de penetrar y conquistar los vastos parajes guayaneses.
Según datos de Arellano Moreno, historiador, en 1595 se establece la primera población sólida por obra de Antonio de Berrio y fue conocida como Santo Tomé, la ciudad mártir, ubicada en las colinas rocosas frente al Orinoco que ocupan los aún en pie, Castillos de Guayana; ciudad mártir pues fue destruida varias veces por invasores y reconstruida posteriormente en diversas oportunidades.
De ese ejemplo surgen también varios pueblos de origen colonial que se distribuyen a lo largo de los 238.000 kilómetros cuadrados del estado Bolívar entre los que se nombran a Guasipati, El Callao y Upata; dentro de esas poblaciones de origen español resalta entonces la más nueva y en la actualidad mayormente poblada de todas: Ciudad Guayana, la unión de los núcleos urbanos de San Félix, el territorio de paso por cientos de ganaderos y mineros del sur del estado y Puerto Ordaz, la ciudad que nació desde la nada en la segunda mitad del siglo XX.
¿De dónde nace el nombre de Puerto Ordaz?
Según investigaciones realizadas por Leopoldo Villalobos, cronista de la ciudad y quien ha dedicado su vida al trabajo periodístico, el nombre Puerto Ordaz proviene de la sugerencia realizada por el doctor Antonio Requena, quien para la época de fundación de la urbe era un conocido médico que trabajaba para la Orinoco Mining Company, el propuso ese nombre a Llovera Páez pues aseguraba que el nuevo territorio debía llevar el nombre del explorador europeo que navegó gran parte del Río Orinoco en la época colonial.
Diego de Ordaz exploró el amplio territorio del Orinoco en 1531 hasta un punto
conocido como el raudal de Atures. Fue servidor de la Corona Española en las conquistas de Cuba y México, conocido también por su ascenso al volcán Popocatepelt. Ambicioso en expandir el poderío español, logró conquistar amplias tierras desde el Río Marañón hasta el Cabo de La Vela. De sus encuentros, la historia establece un singular choque entre los indígenas Guayanos con Juan González, a lo que se le atribuye el nombre de la palabra Guayana, tras la relación humana en exceso conflictiva entre los europeos e indígenas que habitaban por siglos el territorio del “Nuevo Mundo”.
Ordaz cometió numerosos atropellos contra los indígenas, incendió sus hogares y maltrató a sus familias; por lo que desde que ese nombre quedó asentado, muchas han sido las críticas en recordar y honrar a un conquistador que no dio grandes aportes al desarrollo ni es referido en buena forma por quienes han estudiado su paso por territorio venezolano.
Ordaz encontró su final en mar abierto, pero su nombre quedó asentado, a pesar de las controversias, en Guayana con el principal puerto de mineral de hierro venezolano y la ciudad que surgió con ello.
Desde entonces, hacia 1952, se le llamó de esa manera, en una época en la que existía el muelle de chalanas en Dalla Costa y el paso diario de trabajadores hacia la zona de Puerto Ordaz, se comenzaba a formar y unificar la futura Ciudad Guayana, San Félix era el sitio donde llegaba gente de todo el país en búsqueda de trabajo en la “ciudad del progreso” en base a los rumores que corrían de boca en boca por el territorio.
Las grandes obras se construyeron en Puerto Ordaz en esa época de 1950 a 1960, y gran cantidad de trabajadores cruzaban el río todos los días y volvían al caer la tarde, son los verdaderos pioneros, en su mayoría anónimos, quienes sufrieron todas las incomodidades de una ciudad que apenas nacía.
Puerto Ordaz se funde con San Félix, nace Ciudad Guayana
Guayana comenzaba a erigirse con la Planta Siderúrgica en Matanzas y los cimientos del proyecto hidroeléctrico en el Caroní. A pesar del gobierno dictatorial de la época, la inversión extranjera siempre estuvo presente pues en su mayor parte fueron los empleadores de los ambiciosos proyectos ejecutados.
En 1960, se funda entonces la Corporación Venezolana de Guayana, como un enorme esfuerzo que aún cumple una función determinante en la planificación y administración del rico territorio de Guayana.
El gobierno de esa época, contempla entonces una nueva ciudad, que debería integrar formalmente los territorios que desde hace años funcionaban en muchos aspectos como uno solo, San Félix como un pueblo histórico de comerciantes y trabajadores junto con Puerto Ordaz, la nueva ciudad que crecía gracias al esfuerzo de sus vecinos.
La entonces Asamblea Legislativa del estado Bolívar crea el Distrito Municipal de Caroní, que separaría a San Félix del municipio Piar, y a Puerto Ordaz, Matanzas y Castillito del municipio Heres para integrarse en una sola que pasaría a llamarse Santo Tomé de Guayana en un histórico evento que se llevó a cabo en la meseta de Chirica, donde hoy reside el Parque de la Fundación, como testigo del magno hecho que dio inicio al indetenible progreso de la región.
Ya para 1980, se habla de Ciudad Guayana, como la capital del Municipio Autónomo Caroní y para 2009, la urbe cuenta con cercanos al millón de habitantes, en un crecimiento urbanístico sin precedentes en la historia del país y solo comparable con la migración constante hacia Caracas desde principios de siglo.
En palabras de Leopoldo Villalobos, la región de Guayana ha sido pródiga en recursos humanos, por sus valiosos aportes al país en el campo de la ciencia y la cultura, la presencia de un pueblo joven, emprendedor y hospitalario que es testimonio de las energías que encierra la región, cuando la misión del desarrollo es la meta de todo el que nació en estas tierras y el que llega cada día en búsqueda de nuevas oportunidades.
Carlos Ortiz



