Pasar un buen rato en colas de tráfico cuando llega la hora pico se ha vuelto una constante para los guayaneses, una situación totalmente ajena hasta hace pocos años

11 A diferencia del caraqueño promedio, el guayanés no está acostumbrado a ceder gran parte de su tiempo a la estadía en largas e interminables colas como parte del trayecto a cada destino particular.

Esto se infiere fácilmente ante la impaciencia de algunos conductores que al llegar a un atasco en el tráfico, tocan la bocina por largos minutos, esperando que con el atorrante ruido la cola pueda adquirir mayor fluidez y en forma casi mágica, se despeje.

Otros tienen un poco de paciencia ante las colas, suben el volumen a la música, dan suaves golpes al volante con el ritmo de la canción de turno, hablan a través de sus teléfonos celulares o establecen un momento de reflexión tras el final del día con el compañero de al lado.

Los taxistas y conductores del transporte público generalmente muestran mayor desespero ante un tráfico truncado, algunos zigzaguean entre la cola buscando una salida fácil, otros incluso remontan las islas viales en una ilícita maniobra por escapar del atasco en la circulación.

Lo cierto es que las interminables colas en Ciudad Guayana, que adquieren mayor fuerza en las primeras horas de la mañana, mediodía y al caer la tarde, tienen razones que explican su ocurrencia.

Aumento del tráfico no se detiene

6 En Venezuela, a pesar de los problemas en la importación de vehículos, la inflación y otras causas macroeconómicas, el parque automotor aumenta en forma constante desde hace treinta años. Según datos del Ministerio de Infraestructura, existen unos más de cinco millones de vehículos circulando por el territorio nacional; Ciudad Guayana, como urbe en expansión, registra un crecimiento acelerado de población, mayor poder adquisitivo y consecuente aumento del tráfico, con unos 26 mil vehículos circulando diariamente por las zonas más importantes de la ciudad, como el sector Alta Vista por ejemplo.

Es frecuente escuchar en muchas personas la frase del antes y después, “para llegar a cualquier punto, uno se tardaba máximo cinco minutos, salía de su casa sin apuro y llegaba tranquilo, ahora no es así, si sales en horas pico puedes hasta tardarte cuarenta minutos para ir desde Alta Vista a Unare por ejemplo…” analiza brevemente Marta Cárdenas, quien labora en las adyacencias de la Torre Caura y vive en el sector Curagua.

Ante el inminente agravamiento de la situación, muchos proyectos han empezado a ser divulgados con el fin de establecer mejoras permanentes para el mejor manejo del tráfico en la ciudad.

La eliminación de las redomas que entorpecen el flujo de vehículos y la construcción de elevados en puntos críticos de la ciudad como la redoma de Makro y el Dorado podrían aportar una solución. Claudio Gil, ingeniero, opina que la construcción de un elevado en las adyacencias del terminal de Puerto Ordaz, proyecto estudiado y aprobado para próxima implementación, afectará positivamente a la circulación de los vehículos que entran a la ciudad por esa zona y facilitará la comunicación entre la avenida Paseo Caroní con la recién inaugurada prolongación de la avenida Loefling.

Claudio Gil también considera que el transporte público en unidades de capacidades reducidas, agrava la problemática vehicular, “es necesario una sustitución progresiva de las unidades pequeñas por autobuses colectivos, de manera de organizar y agilizar el sistema de transporte público en la ciudad”, enfatiza. Gil expresa que el control por parte de funcionarios de tránsito que se ha venido realizando en las paradas de transporte es rescatable y muy positivo, pues debe educarse tanto al conductor promedio como al usuario, de la correcta utilización de las paradas, que en la mayoría de las veces están claramente identificadas a lo largo de la ciudad.

¿Qué opina el guayanés?

7 Daniel Vásquez es conductor de una unidad por puesto desde hace una década, conoce la ciudad y sus rincones, tiene la experiencia para saber que atajo tomar cuando las colas son la constante. “Es algo progresivo, pero pienso que desde hace más o menos cinco años el aumento del tráfico en la calle se ha vuelto insoportable”, considera que la salida está en implementar nuevas vías alternas o establecer controles al tránsito en determinadas horas.

Antonio Barrios, conductor habitual que atraviesa la ciudad de polo a polo para trasladarse desde su trabajo al hogar, opina que la ciudad es privilegiada pues cuenta con varias opciones para la comunicación entre San Félix y Puerto Ordaz, pero entre esas conexiones viales, “existen otras vías en las cuales se reduce la circulación con menos canales, o con atascos innecesarios, creo que los entes competentes deben ser más arriesgados y actuar con mayor rapidez para solucionar de forma estructural la vialidad en la ciudad”.

Mientras tanto, los guayaneses deberán armarse de valiosa paciencia y planificar con anticipación cada recorrido en la ciudad, con el fin de saber en dónde estará la próxima cola y así buscar una salida alterna para evitarla. Respetar al peatón, las señales de tránsito y no entorpecer la labor de los funcionarios que en ocasiones ayudan a liberar los atascos vehiculares serán buenas premisas para que conducir un vehículo en Ciudad Guayana no sea una experiencia traumática y agotadora.